Viernes, 21 de Octubre de 2016

De Adriana Genta

La historia que contamos es la de unos hombres y mujeres que han sufrido la hostilidad de su propia comarca y, en distintos momentos y desde diversas regiones, marcharon hacia tierras del norte en pos de una ilusión o un plato de comida.
Algunos lograron entrar. Otros fueron detenidos antes. Ahora todos ellos se encuentran en un mismo cruce de destinos ... están presos en un centro de reclusión para extranjeros, en alguna frontera de ese mundo apetecido que los expulsa o no los deja entrar.

Su única comunicación con el sistema que los recluye es una máquina que da órdenes, pero retacea información y niega apelaciones. Del otro lado de su encierro, han quedado amores, trabajos, obligaciones, sueños. Y una sociedad que enloquece de xenofobia. De este lado, ellos, con su variedad de castellanos, entrenados en la adversidad, accionistas de la esperanza, a veces solidarios, muchas veces sólo atentos a sus propias necesidades, intentan entender razones, vislumbrar perspectivas, organizar como pueden su forzada convivencia y encontrar nuevas estrategias para remediar el cautiverio y la amenazante deportación.

Clasificaciones: Teatro




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