Domingo, 06 de Noviembre de 2016

El grupo Nuestras voces, nos hace una propuesta diferente para conectar con el planeta, un montaje teatral donde la voz y la imagen nos devuelven a una tierra amada y de la que sentirse orgulloso.

Aseguran que "no quieren hablar de cómo esta el planeta, ni dar respuesta a las dificultades por las que éste pasa, porque para eso ya están los expertos, sino hablar del amor a nuestro planeta y decirle un sencillo y profundo te quiero".

Un te quiero, como a la propia madre. Dice la directora Lidia García que "no podemos hablar de la Tierra como madre, si no podemos sentir a la madre como nuestra Tierra".

En su propuesta, conviven textos literarios de autores como Gloria Fuertes o Federico García Lorca con otros escritos por ellos mismos en un trabajo que les ha llevado un año de horas interminables en bibliotecas, "siempre con el mapamundi a cuestas", ahondando y analizando cuantos libros han podido encontrar sobre el planeta Tierra.

En la puesta en escena el medio audiovisual es un soporte fundamental del espectáculo. De hecho integra a los actores en los propios paisajes que aparecen en el escenario. El montaje consiste en un juego coreográfico y visual en el que cuatro figuras humanas, empleando su voz, van articulando un juego de ritmos y presencias. "Una experiencia refinadamente gráfica en la que el cuerpo humano, con su voz, se integra de forma orgánica en el interior de las imágenes más arrebatadoras y expresivas de nuestro planeta".

Mi madre, mi Tierra es un homenaje profundo que la voz humana dedica al planeta.

Un planeta que ha hecho posible el mismísimo destello de la voz. Una oda a la diversidad de su belleza, un acto de afectividad hacia la que es nuestra casa, nuestro hogar, y en definitiva a nuestra madre más primordial, la que nos ha dado la vida, nos nutre y ampara nuestra existencia. "Es un viaje apasionante en el que la voz humana es junto con la imagen visual el vehículo a través del que compartir con el público nuestra pasión".





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