Miércoles, 27 de Enero de 2016

De Héber Trípodi
Propuesta como un absurdo, la obra invita a reflexionar sobre la comunicación, la amistad, los proyectos, los sueños truncos, las relaciones familiares y todo aquello que va formando y estructurando la personalidad del hombre y sus circunstancias. Un banco de plaza ocupado por quien no corresponde es el disparador para que estos dos personajes, Anacleto y Mateo, se encuentren (o tal vez sé re-encuentren) y pongan en juego sus soledades hasta hallar un proyecto en común, un vínculo, un sueño. Por momentos disparatada, por momentos reflexiva y emocionante, “EL BANCO” revisita quizás, las sensaciones y desventuras de nuestra sociedad en las dificultades de encontrar un camino, y mostrando tal como está pasando hoy, que la mejor manera es compartir esos sueños y buscar juntos nuestro destino.




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