Martes, 16 de Febrero de 2016

De Fabián Bril, Marta Delavalle

Síntesis argumental
Años 50. Una casa de las afueras de Buenos Aires donde se lleva a cabo el velorio del jefe de la familia. La flamante viuda pretende en secreto ser eternamente joven. Para eso se hace practicar un tratamiento cruento, científico y casero. El mismo es llevado a cabo por su gobernanta, quien además estudia nuevos procedimientos y avances para poder ofrecerle un método menos doloroso y más eficaz a su señora. La dueña de casa está más preocupada por su belleza y por conseguir la materia prima que por disimular la indiferencia que le produce su incipiente viudez. Pero la misma empieza a escasear. La asistenta prueba nuevos métodos. La señora presiente que el tratamiento no está dando los resultados esperados. El velorio sigue. La sombra de la muerte avanza y desespera. La familia política esconde, miente y sospecha y la paranoia se instala en la mente de estas mujeres que ya no pueden ni quieren detenerse.

Puesta en escena:
La puesta en escena de esta obra tuvo su concepción durante el proceso de escritura.
La concepción espacial nace de la necesidad de ubicar al espectador en el medio de la acción. Era imprescindible que el espacio escénico estuviera contenido en un ámbito lo menos ficcional posible. Así surgió la idea de contar esta historia en medio de esta casa-teatro, donde toda su arquitectura sería la única y verdadera escenografía. Paredes, molduras, escaleras y postigos introducirían al espectador en el corazón de la historia, siendo parte del velorio que está teniendo lugar en esa casa.
A pesar de que el tiempo transcurrido es fundamental para nuestra protagonista, el tiempo de la ficción y el real casi corren en paralelo. Era necesario dejar en claro de entrada que lo espacial, así como lo temporal, fueran lo más concretos y verdaderos posibles, para poder diferenciarlo del tono y del estilo de actuación utilizados.

Este espectáculo formó parte del evento: San Isidro es Teatro Puro





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