Martes, 04 de Octubre de 2016

De Eduardo "Tato" Pavlovsky
Un hecho cotidiano como el de contratar un pintor es el punto de partida. Tres personajes centrales: el escritor, su mujer y el pintor. Y a partir de esto una obra marcada por la subjetividad de quien relata los hechos: el Escritor, el cual afectado por la invasión de su espacio físico y con temor por que esta situación se prolongue indefinidamente pierde la noción del tiempo y espacio, escucha lo que no es dicho, etc. Se rebela, padece, se resiste y al mismo tiempo acepta, se abate, se da por vencido y aún así sigue luchando por lo que teme perder. Como en un espejo el Pintor también sigue adelante con su propósito”.

Este espectáculo formó parte del evento: Primer Festival Pavlovsky en Buenos Aires





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