Sábado, 10 de Noviembre de 2018
Viernes, 13 de Septiembre de 2013

¿Usted está aquí?

Por Mónica Berman | Reportaje a Romina Bulacio Sak, Natalia Chami

Escribir sobre Usted está aquí, es una de las cosas más complejas de hacer, incluso con formato de entrevista. La razón es sencilla. Es muy poco lo que se puede decir. El título es absolutamente claro: “Usted está aquí”, nada que pueda entenderse sin el contexto de enunciación. Ni a quién se dirige, ni cuál es el presente, ni cuál es el lugar. Cada destinatario es único. Como la experiencia de este recorrido bello y mágico que proponen estas directoras con un elenco multiplicado y heterogéneo.

Nos encontramos para charlar pero un enorme porcentaje de lo que se dice no se puede transcribir. Porque si se repite la experiencia, la sorpresa es el factor número uno (y dos, y tres…)

-En primer lugar, les pediría que se presentaran:

Romina: -Soy Romina Bulacio Sak, actriz, productora artística, politóloga; así nos conocimos con Nati, en la universidad, estudiando Ciencias Políticas, claro que después me fui más por el lado del teatro.

Natalia: -Soy Natalia Chami, también politóloga, estudié Educación, soy actriz y estoy empezando a dirigir cosas y jugar con la puesta en escena.

-¿Alguna experiencia previa con el teatro?

N.Ch.: -Hicimos un par de experiencias colectivas, con Carolina Adamovsky, con el elenco que salió de la Di Tella. Ella daba talleres ahí e hicimos un par de propuestas: Ivonne Princesa de Borgoña, Piso 11… Después seguimos estudiando en Timbre 4, teatro antropológico con Guillermo Angelelli y Tamara Kiper y después yo me fui a Londres en el 2008 a estudiar en London International School of Performing Arts (LISPA).

-¿Para profundizar con el teatro?

N.Ch. -Sí. Yo había venido trabajando cada vez más en Timbre, habíamos hecho una intervención en el subte en un proceso muy lindo, Una vez un lugar…. Estuvo muy bueno para empezar a armar en ese sentido. Me gustaba la participación de la gente, la sorpresa…

R.B.S.: -Y lo público, ¿no?

N.Ch.: -Estaba terminando mi maestría en Educación. Me salió una beca y me fui a estudiar teatro y dirección. En LISPA se reúne una persona o dos de cada país, se plantea una exploración sobre la forma de intercambio que tiene cada uno en su cultura, cómo crear con gente que viene de distintos lados, sin necesidad de hablar un idioma, sin tener una lengua en común, buscar una forma de decir. Ahí trabajé en dos compañías de teatro y viajamos mucho: España, Estados Unidos, Edimburgo. Y mientras yo estaba en Inglaterra, Romi estaba en Italia haciendo Management cultural.

R. B S: -Yo me quedé un año más que Nati acá, hice algo de teatro y después me gané una beca, pero más académica, me fui a vivir a Bologna, y ahí empecé además a entrenar con una compañera italiana. Después me fui medio año a Berlín a hacer una pasantía para terminar mi master. Fue ver la oferta cultural y decidir meterme mucho en el mundo de la performance, empezar a descubrir qué era;. En Buenos Aires no me la había cruzado, por el camino teatral que había hecho acá.

Trabajé para un videoartista. Entonces fue mezclar mucho, la performance y las artes visuales, me crucé con teatro físico y me resulto increíble. Paralelamente, mucho Skype entre nosotras, compartiendo lo que estábamos viviendo, compartiendo información. Fue muy lindo ver los procesos de cada una.

N.Ch.: -Coincidir en una visión, de lo contario no podríamos crear juntas. Y después fue volver y decir “tenemos que hacer algo con todo esto que vivimos”.

R.B.S.: -Fue muy fuerte. Nos planteamos cómo hacer para compartir lo que acabábamos de experimentar y sentimos que el teatro fue nuestro medio.

N.Ch: -Teníamos 8 semanas, porque yo me estaba yendo a vivir a Inglaterra. Al final me quedé acá, pero era un desafío armar algo en ese tiempo. Pensábamos en alguna intervención del espacio público, más cerca de la idea de instalación.

R.B.S: -Y apareció la casa y nos dimos cuenta de que el teatro era nuestro modo de hacerlo.

-En algún punto, el espacio las terminó decidiendo.

R.B.S.: -Totalmente.

N.Ch: -Cada una de las escenas tuvo que ver con cosas que vivimos, atmósferas. Buscamos transmitir los climas, los colores. Esa posibilidad de ir cambiando de realidad tan velozmente y de estar en situaciones que de otro modo no hubiéramos estado. Lo terminamos armando por la diversidad de los climas que queríamos generar. Articular desde el ritmo, desde los contrastes y desde los colores.

R.B.S.: -Para eso nos ayudó mucho el equipo con el que laburamos, porque fue fundamental. Hubo una escenógrafa, un sonidista, y después la iluminación de Vale Junquera porque, de hecho, lo de los colores surgió a partir de eso. Cada espacio tenía un color, un trabajo. Si no hubiera sido por ese equipo que nos acompañó…

Está bueno nombrarlos, los que actúan son: Alberto Barsky, Delfina Bianco, Belén Britos, Romina Bulacio Sak, Yana Calaza, Laura Correa, Pablo Casal, Nicolás Deppetre, Lorena Drewes, Connie Flindt, Carla Fonseca, Nela Fortunato, Valeria Junquera, Steve Kisicky, Raymond E. Lee, Sophie Lloyd, Paula López Oyanarte, Lucila Németh, Agustín Manoukian, Sabrina Pace, Omar Possemato, Hernán Roitman, Sebastián Romero, Sebastián Rosello, Ariel Sandez, Lydia Stevens, Nicola Tarbuck, Francisco Tettamanti, Sophie Turia Ignatieff, Graciana Urbani, Ezequiel F. Valdivielso, Silvana Velasco, James Wright / Músicos: Violeta Juárez y Mateo García Haymes / Escenografía: Sol Soto / Iluminación: Valeria Junquera / Sonido: Pablo Marquez y Emiliano Biaiñ / Diseño y Comunicación: Nuria Becú / Producción: Usted Está Aquí / Idea y Creación: Romina Bulacio Sak, Natalia Chami. Dirección: Natalia Chami.

N.Ch.: -También seguimos creando una vez que armamos el recorrido: les pedimos a los actores que habitaran el espacio, que fueran parte del proceso de constitución de cada uno de los espacios.

Venían no sólo a ensayar, sino a todo lo demás: a armar, a limpiar. Tal vez este modo de organización es resultado de haber estado en compañías. Todos tenemos todos los roles. Nos parecía que iba a dar más pertenencia al proyecto y de hecho eso sucedió, porque como los actores tienen poco tiempo en escena, poca participación, pensábamos que iba a haber un recambio, un reemplazo importante de actores, que dijeran bueno “mi desafío se acabó acá”.

-Muy lindo ese dato, porque es un modo de construir pertenencia con poca presencia escénica.

R.B.S.: -Lo que hacíamos era reunirnos para preguntar quién quería seguir.

N.Ch: -Sí: cuando sumamos funciones, por la demanda de espectadores, les preguntábamos quién quería seguir.

R.B.S.: -De a poco se convirtió en una comunidad de actores.

-¿Eso lo podemos decir? Que los actores están poco tiempo visibles.

N.Ch.: -Además, cuando arrancamos teníamos dos funciones los sábados. Nada más. No es que lo repetían tantas veces, que los podía ver tanta gente. Era muy poco. Diez personas.

-¿Cuántos espectadores entran?

R.B.S.: -Entre 12 y 14, lo ideal es doce (dicen, casi, a coro)

-¿Cómo armaron el elenco?

N.Ch: -Contábamos con 7 actores, que eran como el núcleo de las escenas y de ahí empezamos a crear.

R.B.S.: -Y nos dimos cuenta de que nos interesaba indagar en el detalle(Romina dice esto casi superpuesta con lo que decía Natalia, en el entusiasmo de la charla.)

En primer lugar recurrimos a amigos, porque nos dimos cuenta de que cuando tenés el espacio, el dinero por el financiamiento colectivo, armada la estructura… las personas confían en que el proyecto era real y quieren participar.

Había algo de atractivo en la propuesta, algo diferente. Entonces resultaba atractivo… Te decíamos: partimos de un número, pero necesitábamos algunos actores especiales y los mismos actores convocaban a otros.

(Todo lo que charlamos a continuación no lo podemos reproducir.)

R.B.S.: -Para nosotros estaba bueno que los que vivían la experiencia pasaran por diversas emociones.

N.Ch: -Las escenas presentan universos distintos y posiciones distintas de los espectadores.

R.B.S.: -No todo es tan cómodo, ni para unos ni para otros.

N.Ch: -Hay desafíos distintos para los actores.

R.B.S.: -Todos tienen una base y luego improvisan. Porque el público es distinto y se generan distintas interacciones. Es el riesgo positivo y negativo de esta experiencia. Un gran entrenamiento.

-¿Cuántos son en total?

N.Ch.: -Treinta y ocho, pero el elenco es rotativo.

R.B.S.: -El elenco triplica la cantidad de espectadores.

N.Ch: -También incorporamos personas que son no actores. Pensamos que podían responder más favorablemente. Era otro desafío, es mucho más complicado.

R.B.S.: -Es un elenco sumamente heterogéneo, incluso entre los actores los hay de distinta trayectoria. Hay algunos más nuevos…

-¿Cómo fue lo del financiamiento colectivo?

R.B.S.: -Tuvo que ver con nuestra experiencia de vivir afuera. Vimos que muchos amigos nuestros o compañeros con los que habíamos trabajado generaban distintos proyectos, plataformas on line. Por otra parte, yo para la maestría tuve que investigar…

-¿Hiciste una investigación académica?

R.B.S.: -Sí, trabajé sobre Crowdsourcing, el tema de tesis que desarrollé en la maestría, cómo unir más recursos: yo necesito esto, vos necesitás aquello. Cómo capitalizar…

-¿Cómo el Banana cash de Alternativa teatral? ¿Lo vieron?

N.Ch.: -Sí, y está buenísimo. Y ojalá algunas compañías acá en Buenos Aires puedan sentirse inspiradas por esa posibilidad.

R.B.S.: -Y para nosotras fue la mejor solución, porque teníamos poco tiempo, porque Nati se iba a ir a vivir afuera, así que si aplicábamos a un subsidio o íbamos por una vía más institucional no íbamos a llegar a concretar el proyecto.

N.Ch.: Además veníamos con una serie de contactos de afuera que creíamos que nos iban a apoyar. Después nos dimos cuenta de que fue más el círculo local el que nos apoyó.

-¿Cómo armaron, entonces, el financiamiento colectivo?

N.Ch: -Ahí elegimos la plataforma. No sabíamos si elegir una internacional o una de acá. Armamos un video en el que vamos contando por qué nos tenían que ayudar y cuáles eran las recompensas.

-¿En qué consistían?

R.B.S.: -Una de las recompensas es una postal diseñada por una de las actrices, otra, una canción de agradecimiento. Todas simbólicas. Invitaciones para ver la obra también.

-¿Y nadie comentó nada con respecto al contenido?

R.B.S.: -No. Están todos entrenados, todos saben que no pueden contar… Y eso es lo más lindo. Porque lo que generó mucho fue el boca a boca, y muchas personas te escriben diciendo “No tengo ni idea de que es esto, pero me dijeron que está buenísimo”. Está bueno porque el amigo o el familiar no le quiso arruinar la experiencia.

-¿Cómo fue la difusión?

N.Ch.: -Es muy difícil hacer prensa sin contar de qué se trata, sin contar la experiencia. Tuvimos una reunión para ver cómo íbamos a difundir el trabajo y tomamos la decisión de no difundirlo. Ese mismo día nos llama alguien de la Metro…

Vino “Cayetina” de Perros de la calle y nos recomendó en el programa y estallaron las reservas, fue increíble.

Ya teníamos 3 funciones y las subimos a 7. Fue cuando ampliamos un poco el elenco. Tenemos un elenco y medio. No queríamos que se cansaran…, son muchas horas de estar ahí. Los actores también hacen parte de la técnica.

R.B.S.: -Todos los cambios son producidos por los actores que no están en esa escena.

N. Ch: -Y con un nivel de detalle…. Porque los detalles son fundamentales para la experiencia compleja.

R.B.S.: -Fue un gran aprendizaje…, un elenco tan grande…, la obra se terminó de armar con las pasadas. Es muy difícil de ensayar lo que va a pasar con un público, sin público. Luego se fueron transformando las cosas y eso es lo lindo. Se mantiene vivo. Como no tenemos miedo a probar…

N.Ch: -Algo muy lindo del elenco es esa confianza y esa entrega, porque son ellos los que integran el elenco, los que prueban.

R.B.S.: -También estamos rotando personajes, y eso es interesante para el actor, le da posibilidad de crear.

De estas experiencias también está hecho el universo de las artes escénicas de Buenos Aires, siempre dispuesto a proponer sorpresas. Tanto es así que la experiencia, transformada, se repite: en Ciudad Cultural Konex, redoblan la apuesta.

Con otro espacio, la experiencia será necesariamente otra. Pero hay que seguir manteniendo la reserva. La sorpresa es parte. No nos van a decir de qué se trata. Hay que dejarse llevar. Prometen mundos posibles para habitar ¿Por qué no ser ese “usted” que está en ese “aquí” que nos proponen?

Publicado en: Notas e Informes

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