Una cocina, representación de lugar. Una atmósfera atemporal, algo siniestra. Dos personajes envueltos en una situación cíclica buscan la llave que los libere de esta celda etérea.
Dos pueden ser uno o muchos más...
Tu cuerpo un lugar y tu lugar una celda.
Al llegar al límite, se cruza o se queda?
Este espectáculo cuenta con el apoyo de PROTEATRO y del INSTITUTO NACIONAL DEL TEATRO.